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La semana del huracán Dorian

Hoy hemos comenzado la segunda semana de clase (ayer fue festivo por ser el Labor Day), y aunque cada día aquí trae algo nuevo, esta semana va a ser muy peculiar debido al huracán Dorian, el cual se prevé que llegue a North Carolina el jueves o viernes. Aunque no percibo tensión de los compañeros del colegio, sí está siendo tomado muy en serio pues, no solo desde el centro nos han dado indicaciones, sino que en la urbanización en la que vivo también nos han informado del protocolo a seguir. Entre las muchas medidas, destaco las siguientes: - Llenar el depósito del coche y aparcarlo en un lugar alto. - Tener la despensa llena de alimentos no perecederos. - Comprar suficiente agua embotellada. -Llenar la bañera de agua por si nos la cortan. - Tener velas y linternas por los cortes de luz. - Tapar la parte baja de puertas y ventanas con toallas enrolladas. - Abastecerse de las siguientes necesidades: comida no perecedera,  kits de primeros auxilios, mantas, abridor de latas,...

¿Merece la pena?

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Por fin he sacado un momento para continuar relatando esta experiencia. Esta semana he cumplido mi primer "cumplemés" en Estados Unidos, y todavía siento que no me he adaptado a este modo de vida: Madrugar lo llevo bien, pero no he conseguido habituarme al horario del almuerzo y cena, y mucho menos a irme a la cama temprano. Mi día comienza a las 05:40 de la mañana y acaba sobre las 23:30 de la noche, pero a pesar de estar prácticamente todo el día trabajando (de 07:00 a 18:00 estoy en el cole y cuando llego a casa sigo haciendo tarea) siento que no adelanto y cada vez me veo más abrumada con la cantidad de información que no consigo asimilar. Por otra parte, la forma de trabajo también me está resultando muy compleja. Soy tutora de una clase de segundo grado (primaria en España), pero al llevar el programa "Splash", es decir, lo que llamaríamos inmersión lingüística en español e inglés, los alumnos reciben las materias en ambas lenguas. Por ello, cada día cambi...

Primer día de clase

Hoy hemos comenzado las clases. Si tuviera que resumirlo en una palabra diría AGOTADOR. Son ya varios años trabajando en condiciones muy distintas, pero podría decir que este comienzo ha sido de lo más complicados de mi experiencia como docente. Durante varias semanas he estado organizando el aula y este fin de semana había planificado todo lo que íbamos a hacer hoy: actividades motivadoras, juegos para conocernos y alguna ficha de trabajo para ir viendo el nivel de los peques. Esta mañana a las 05:30 sonó el despertador. En otras circunstancias me hubiera dado mucha pereza tener que levantarme, pero hoy era diferente. A las 07:00 llegué al cole con mucha ilusión; mientras esperaba que llegaran los niños, iba preparando todo para la clase fluyera más relajada. A las 07:45 comienzan a llegar los primeros niños (el comienzo de clases es a las 08:15, pero el centro ofrece desayunos a los niños, por lo que hay que estar en la clase antes para recibirlos). La primera impresión fue muy...

Open House!

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Antes de empezar a detallar cómo funciona el sistema educativo americano, y qué estamos haciendo esta semana antes de comenzar con los peques el lunes próximo, me voy a permitir el lujo de saltarme ese episodio para expresar todo lo vivido hoy en el Open House. Lo primero de todo, para aquellos que no sepan lo que es, (igual que me ocurría a mi antes de llegar aquí), se trata de dar la bienvenida a los alumnos y a las familias, recibiéndolos en el aula, para que conozcan a sus profes, establezcan las primeras relaciones, etc. Es una manera de intentar reducir los miedos y nervios de los niños por el primer día de clase. Sin embargo, a decir verdad, aunque esto ayuda a los niños, a mi me ha provocado mucha ansiedad. Toda la semana he estado bastante nerviosa, preguntando a mis compañeras por cada papel que nos daban. Aunque todavía no he hablado de mi equipo de grado (segundo), adelanto que me siento muy afortunada de poder formar parte de este grupo. Tras una mañana de ajetreo, c...

Mi nueva escuela

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Y es aquí donde me bloqueo, no se cómo empezar a hablar de ella, mi nueva escuela, mi nueva segunda casa durante este año. Al bajar del coche me tiemblan las piernas. Miro hacia el colegio, ¡es enorme!, yo, acostumbrada a mi pequeño cole de Frailes, en el que somos una familia, ahora toca comenzar de cero, y a esto se le suma el hándicap del idioma. Avanzo hacia la puerta, y una vez dentro accedo a la administración, donde me recibe el Principal del colegio. Un hombre muy amable que me enseña todo el cole, en el que durante un par de días me he perdido buscando mi aula. La primera semana toca organizar el aula, la decoración, distribución de las mesas...digamos, lo sencillo. Cabe destacar la gran diferencia que he encontrado con España. Aquí, la decoración del aula es un elemento clave, paseando por los pasillos se puede observar a todos los maestros y maestras dedicándole horas a colocar carteles, dibujos, muebles que han comprado durante las vacaciones, incluso pintando las pared...

Comenzar la vida en Carolina del Norte

Lo primero que hay que hacer cuando llegas es solicitar el " Social Security Number ". Se trata de un número que te va hace falta para todo, y cuando digo para todo, es para todo. Hay que ir a las oficinas específicas para ello y entregar los siguientes documentos: -Pasaporte -DS2019 - I-90 -Dirección de casa donde te lo puedan enviar Se supone que hasta que no llevas 10 días en EEUU no lo puedes solicitar. Nosotras fuimos pesadas  y conseguimos que nos lo hicieran ese día. Aquí, si algo he aprendido hasta el momento, es a pedir y rogar y al final se consigue. En una semana ya tenía el sobre con el "security number" en mi buzón. Siguiente paso: alojamiento . Yo ya había visto mi apartamento por internet y ya lo había reservado, (225$ pagué por la reserva) así que fui directamente a la oficina y pagué el alquiler y el depósito (otro mes más). Lo que sí me extrañó de aquí es que los servicios se tienen que contratar aparte, es decir la luz y el agua. En mi...

Llegada a los Estados Unidos

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El 28 de Julio llegó. A las 9 de la mañana ya había facturado y pasado todos los controles. A las 10:20 mi vuelo salía hacia Nueva York. Decidí no pensar mucho en ello, pues sentía que los nervios y la ansiedad iban inundando cada vez más mi cuerpo. Así que escogí hacer más corta la espera entreteniendo mi mente leyendo el segundo libro de "La villa de las telas." Recuerdo que el momento del despegue me provocó mucho vértigo. Nunca he tenido miedo a volar, al contrario, pero ese día, el temor no era por el avión, sino por la nueva situación que se acercaba: Mi nueva vida en Estados Unidos.  9 horas dan para mucho... Hasta pensé que al llegar, iba a coger un vuelo de regreso a casa. ¡Quién me mandaría meterme en esto! ¡Con lo "agustito" que estaba en mi cole, en mi pueblo!  Pero seguí, llevada por la inercia del momento, esperé las cinco horas, pasando los odiosos controles de inmigración del aeropuerto de Nueva York. Aunque debo agradecer ese momento, pues o...